En la misma sala y línea animalesca, jugando con el humor implícito en el rock de tendencias psychobilly, pero aplicándose al metal más bestia, se nos presenta el mejunje contundente a la par que divertido y altamente bailable para los más freaks de la mano de los antes mencionados valencianos Monkeyhole. El 23 de Noviembre presentaron su nuevo disco, Termites don't respect the temple of God, en progresión enfermiza de aquél EP que atrajo a los amantes de los sonidos más duros y paranoicos (Psychofonies from a Violent Party). Continua la paranoia, pero a ésta ahora le da por ser más alegre y rítmica. Siguen sonando duros, pero más divertidos, si cabe, y el directo lo transmite.
Algo que comparten las tres bandas recién destacadas es que se saltan las fronteras entre lo que se presupone el espacio de los músicos y el del público. Vamos, que disfrutan rebozándose entre los asistentes aún a riesgo de lesionarse o lesionar. Consecuencias de la posesión infernal musical.

Empieza el curso y van volviendo los grupos. Vamos con algo más rockero, con sus momentos de dureza, pero con melodías emotivas, tolerantes de baladas más que destacables. Se trata de Level Over, autodefinidos como hard metal, que ofrecían, el pasado 27 de octubre daban su primer concierto desde que visitaran a Lleida con Blackmatadero (La Boite, 9-6-07), esta vez en el Centro Cívico Estación el Norte. La combinación de ritmos pegadizos pero duros, al más puro estilo metal, con solos de guitarra o batería como en los viejos tiempos, tiene una guinda especial en unas letras que bien pueden tildarse de poéticas y que contrastan con las tendencias al monólogo humorista de su cantante, Nano. Como apunte final, añadir que esta banda, que ya cuenta con un EP, acaba de grabar nuevo material que espera ver la luz pronto.
(Fotos:M.José Orellana)
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